Mi subida la he iniciado antes de llegar a San Roque de Riomiera, justo en el desvio que hay al Camping de Lunada, en esos primeros metros el asfalto si era optimo, después no hay mucha anchura y el paso es bacheado hasta la cumbre, el paisaje espectacular, te hace pensar en los grandes puertos del Tour de Francia y del Giro de Italia, yo que debo tener pánico a las alturas o vertigos, he llegado un punto en el que buscaba referencias más arriba y me he dicho no me gusta nada el panorama de por donde va trazada la carretera, avistando el precipicio, y ya pensando en lo mal que lo iba a pasar en la bajada al regreso.
Al cartel del alto que indica Lunada 1350 he llegado con 16,4 kilómetros, nunca había pedaleado a esas alturas, he utilizado el plato de 39 combinandolo con el 19-21 y 23, doy vuelta, amenazaba la noche dada la hora que era, pongo el 52 y una corona intermedia. La primera fase del descenso para mí es temible, voy parado frenando continuamente, deseando que no se cruce ningún coche porque intento pedalear separado de la caída de la montaña, empiezo a tener sensaciones que ya tuve bajando Los Tornos en 2008, hormigueos en los brazos y las piernas, hago hasta dos paradas, empiezo a notar frío y temblores también, muchas ganas de llegar al coche, al que llego cerca de las 10 y 20 de la noche.
¡Y yo pensando la semana anterior que Urkiola es peligroso¡
Desde este cartel he iniciado "mi ruta"


